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Rezo especial para los hijos por Rosh Jodesh Sivan

Nosotros tenemos la obligación de rezar y pedir a D”s por todas nuestras necesidades, porque todo proviene de él.
Por eso es bueno que la persona recite, sobre todo en Rosh Jodesh Siván la siguiente tefilá:
“Tú has sido Hashem, nuestro D”s, desde antes de crear el mundo, Tú eres nuestro D”s desde que has creado el mundo, y Tú serás D”s siempre.
Has creado tu mundo para que sea conocida tu Divinidad a través de tu sagrada Torá, como dijeron nuestros Sabios, de Bendita memoria, que Tú has creado el mundo por tu Torá y por Israel, pues ellos son tu pueblo y la herencia que has elegido de entre todas las naciones.
Tú le has entregado tu sagrada Torá y los has acercado hacia tu gran nombre. Y respecto del cumplimiento de la Torá, hemos recibido de Ti Hashem, D”s nuestro, dos ordenanzas. Has escrito en tu Torá “Fructifíquense y multiplíquense” y también “y las enseñarán a vuestros hijos”. Y el propósito de ambas es el mismo, pues tú no has creado el mundo para que esté vacio, sino para que sea habitado y por tu honor lo has creado moldeado y perfeccionado para que nosotros, nuestros descendientes y todos los descendientes de tu pueblo Israel, seamos conocedores de tu nombre y estudiosos de tu Torá.
Por lo tanto, me dirijo a Ti, Hashem, Rey de Reyes, y vierto mi súplica anti ti y mis ojos estarán puestos en ti hasta que me agracies y escuches mi plegaria y me concedas hijos e hijas, y que también ellos se fructifiquen y se multipliquen y sus hijos y los hijos de sus hijos, hasta el final de todas las generaciones, con la finalidad de que ellos y todos nosotros nos dediquemos a tu Sagrada Torá, para aprender y enseñar; para observar, para hacer y para cumplir todas las palabras de las enseñanzas de tu Torá con amor, ilumina nuestros ojos con tu Torá y apega nuestro corazón a tus mitzvot, para amar y reverenciar Tu nombre.
¡Padre nuestro, padre misericordioso! Concédenos a todos una vida larga y bendita. ¡Quién es como Tú, Padre misericordioso! ¿Quién recuerda a sus creados para la vida con misericordia? Recuérdanos para la vida eterna, como rezó nuestro patriarca Abraham: “Si tan sólo (Ishmael) viviera delante de ti…”, y nuestros sabios lo interpretaron como “con reverencia hacia Ti”.
Pues he venido a pedir y suplicar ante ti que mi descendencia y la descendencia de mi descendencia sea una descendencia recta, y que nunca encuentres en mí o en mi descendencia o en la descendencia de mi descendencia, defecto o imperfección, sino paz y verdad, bondad y rectitud, ante los ojos de D”s y los ojos del hombre. 
Que mis hijos sean eruditos en la Torá, eruditos en las escrituras, eruditos en la mishná, eruditos en el Talmud, eruditos en la Kabalá, sobresalientes en mitzvot, sobresalientes en benevolencia, sobresalientes en buenas cualidades y te sirvan con amor, y con temor interno, y no con temor superficial. Provee honradamente a cada uno de ellos de sus necesidades, y bríndales salud, honor y fuerza. Concédeles buena presencia, belleza, gracia y favor, y que haya amor, hermandad y paz entre ellos. Haz que encuentres una pareja digna, de familia de estudiosos, de familia de justos, y que sus parejas sean como ellos, como todo lo que he pedido respecto de mis hijos, pues un sólo pedido basta para unos y otros.
Tú Hashem conoces todo lo que está oculto y ante ti son revelados los secretos de mi corazón, pues mi intención en todo esto es por tu nombre grande y sagrado, y por tu sagrada Torá, por eso, respóndeme Hashem, respóndeme, por los sagrados patriarcas Abraham, Itzjak y Iaacov, y por los patriarcas salva a los hijos, para que las ramas se parezcan a sus raíces, por David tu servidor, quien es la cuarta rueda de tu Carroza, quien canta con inspiración Divina.
Cantico de las escalinatas: Feliz es quién teme a Hashem, quien se encamina por sus caminos. Si comes del esfuerzo de tus manos, serás feliz y será bueno para ti. Tu esposa será como un viñedo fructífero en los rincones de tu hogar, tus hijos serán como brotes de olivo alrededor de tu mesa. He aquí que así será bendecido el hombre que teme a Hashem, que Hashem te bendiga desde Sión y que veas lo bueno de Jerusalem todos los días de tu vida, y que veas los hijos de tus hijos. Paz sobre Israel.
¡Por favor, Hashem, quien escucha las plegarias! Que en mí se cumpla el versículo:”Y yo, este es mi pacto con ellos”, dijo Hashem. “Mi espíritu que se encuentra sobre ti y mis palabras que he puesto en tu boca, no se deben apartar de tu boca, ni de la boca de tu descendencia, ni de la boca de la descendencia de tu descendencia-dijo Hashem-, jamás”. Que sean gratas las palabras de mi boca y los pensamientos de mi corazón ante ti, Hashem, mi Hacedor y mi Redentor.
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